<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5947628035173624195</id><updated>2012-02-16T02:23:14.134-08:00</updated><title type='text'>Vermis Mysteriis</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://vermismysteriis.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5947628035173624195/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vermismysteriis.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>_I_</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00219749103650846297</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PD1YVIFaVhQ/SeZnV6l7azI/AAAAAAAAAAM/HSSxrSpagxY/S220/babel.jpeg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>2</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5947628035173624195.post-2731288443373610168</id><published>2009-07-08T10:05:00.000-07:00</published><updated>2009-12-16T14:07:16.069-08:00</updated><title type='text'>El Extraño</title><content type='html'>El Extraño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de comenzar el relato, me gustaría tomar unas líneas para realizar algunas aclaraciones que considero importantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como muchos lectores (en especial los aficionados a la literatura fantástica) deben saber, Howard philip  lovecraft escribió un relato cuyo título en español es “El extraño”, aunque también puede encontrase con el encabezado de “el intruso”, el cual es menos conocido. Tomando en consideración este detalle, cabe resaltar que ésta historia  no se relaciona, ni completa, ni particularmente con la obra de lovecraft (acotando que muchos autores han utilizado su obra para complementar las de ellos, detalle que se observa claramente en los llamados “Mitos de Cthulhu”), la única conexión lógica y tangible pasa a ser él titulo de ambas historias, que por lo demás es una triste coincidencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habiendo aclarado dicho punto y esperando que este cuento sea de sus agrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se despide&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_I_&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Extraño avanzaba en su lento caminar, con su abrigo largo meneado por el débil viento ocasional, con su bufanda oscura ceñida al cuello, con su severa mirada apuntando al suelo llano, con su impávido rostro carente de toda expresión... Sin tomar en cuenta nada más, andaba por aquella solitaria avenida nocturna. La calígine abrasadora cubría con ímpetu los alrededores, lo cual brindaba al ambiente un aspecto lóbrego y misterioso, no carente de cierta repulsividad visual tan propia de lugares donde la miseria y la descomposición forman parte importante de todo el entorno. En la pobreza mas desnuda y opaca, donde los hombres se pierden en los tentáculos del futuro insipiente y siempre adverso, hay donde el frío y el hambre transforman al niño en un rufián, donde las bestias acechan y persiguen sin dar tregua alguna a sus victimas . La calle era profunda y la frívola oscuridad trazaba completamente su destino, solo el Extraño caminaba, imperturbable, como si en su corazón nada se alojara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La avenida estaba desierta, desprovista de toda animación, movimiento o vida, solo el Extraño que andaba como flanqueando a la nada, asiendo caso omiso a las antiguas casas. Cuales pululaban alrededor de la vía, con sus revoques desgastados, puertas mohosas y ventanas rotas. Los escasos faroles entregaban una despreciable carga de luz que aportaba más en el misticismo oscuro y repugnante del lugar, que en su revelación por medio de la claridad que deberían brindar, pese a todo el Extraño seguía caminando a paso lento, casi tortuoso por aquella vereda desierta y oscura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ratas corrían por las calles cargadas de una repugnancia sobrecogedora, una suciedad mísera, que más que asco provoca una sensación que si no es lástima, deber algo en gran medida similar, de alguna forma el hombre ha tendido a sentir misericordia por todo aquello que supone para él algo grotesco, como si cierto aspecto de la maldad tuviese la característica de ser débil e indefenso ante el enorme y poderoso espectro del bien, talvez de eso también tengamos culpa lo seres humanos...por otro lado el Extraño pareciera no sentir misericordia alguna, o talvez frente a él la maldad adquiere aquella característica de menuda e indefensa de la cual nos sobrecogemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sombra apenas visible se divisó a la distancia, el extraño pudo verla sin mayor detalle, era una figura de errático andar, tambaleante al punto de que parecía no tener eje alguno en el cual sustentar su equilibrio. En la negrura cada vez más insondable, más espesa y siniestra, el Extraño divisaba cada vez con más detalle a esa criatura fatua que a el se acercaba como arrastrándose en la penumbra nocturna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La luna menguante hizo presencia en aquel desolado lugar, su tenue luz, al igual que la de los focos, más que ayudar a aclarar, parecía colaborar con el horrendo misticismo reinante en el que dos extraños estaban a punto de encontrarse al interceptar en aquel lugar sus caminos. El rostro de la criatura al fin fue visible, con una mirada perdida y una sonrisa que denotaba una maldad típica, ingenua y estúpida...como si aquella criatura pensara que realmente era capaz de hacer daño. El cuerpo tambaleante de lo que ahora era un hombre joven, sedado y con claras intenciones de saciar sus vicios a toda costa, se acercó al extraño casi al roce, enseñando con su sonrisa una dentadura ya podrida, su rostro bamboleante y sarcástico, casi ridículo en su forma, así como en su evidente fealdad, parecía decir sin emitir palabra alguna, lo que su mente perdida planeaba realizar. La mano el hombre aferró con firmeza el hombro del Extraño, presionando con especial fuerza aquel punto tan frágil que al ser punzado deja a la victima semi tendida, indefensa y desesperada, más el Extraño, como ya es costumbre, no emitió sonido alguno, ninguna palabra salió de sus labios y hay quedaron ambos, un hombre sonriente y otro quieto como la piedra misma que no muta ni con el rugir de cien mareas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven, perturbado al ver la inexpresión típica de su “victima”, intentó intimidarlo aún más, de su bolsillo  sacó una hoja afilada que no hizo mella alguna en el Extraño, nada dijo tampoco ahora, el silencio insoldable de sus labios apenas visibles terminó por exasperar al joven volviéndolo presa de una furia incontenible, del odio más enorme y la humillación más latente, sujetó al Extraño con todas las fuerzas que su lucidez a ratos perdida le permitían ejercer, zamarreando débilmente a su extraño, inmóvil, quieto y silencioso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el punto del clímax de la rabia y el silencio, como si ambos aportaran algo de sí mismos en aquella lúgubre callejuela, fue en ese instante de pura tensión y furia en que el Extraño por fin se movió, el joven aún zamarreándolo salió despedido por los aires de aquella fría noche, y al levantar el rostro fue victima del más terrible horror que podría proporcionar la oscuridad y la terrible maldad que en ella se aloja... Un horrible grito de dolor, terror y angustia se escuchó en todo el lugar, nadie salió a observar, ni siquiera a asomarse por alguna ventana, nadie fue testigo de lo que hay pasó en verdad, solo el Extraño en su lento andar, con su abrigo largo y ahora manchado, meneado por el débil viento ocasional, con su bufanda ahora empapada de sangre ajena, ceñida al cuello. Miró hacia atrás y vio la enorme mancha de sangre y carne informe que se hallaba en el suelo llano, un ojo raído estaba cerca de sus zapatos, como mirándolo desde la muerte y el infierno, impregnado del terror de su momento final. El Extraño recordó la sonrisa del otrora joven que ahora era una masa sanguinolenta de carne, nervios y pellejos, su sonrisa estúpida y desvariada, perdida en un mundo donde la maldad es tan inocente y absurda. Todo esto y más recordó y una sonrisa se dibujó en su rostro, una horrible sonrisa de verdadera maldad, de un horror y oscuridad que helaría la sangre a cualquier mortal. Una risa macabra se alojó en su garganta y fue expulsada por sus labios y escuchada por todos los alrededores de aquella avenida empapada de miseria y suciedad, nadie durmió aquella noche, nadie se asomó afuera para ser testigo de lo ocurrido, solo el extraño estaba hay afuera, solo el extraño avanzando en su lento andar...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5947628035173624195-2731288443373610168?l=vermismysteriis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vermismysteriis.blogspot.com/feeds/2731288443373610168/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vermismysteriis.blogspot.com/2009/07/el-extrano.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5947628035173624195/posts/default/2731288443373610168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5947628035173624195/posts/default/2731288443373610168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vermismysteriis.blogspot.com/2009/07/el-extrano.html' title='El Extraño'/><author><name>_I_</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00219749103650846297</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PD1YVIFaVhQ/SeZnV6l7azI/AAAAAAAAAAM/HSSxrSpagxY/S220/babel.jpeg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5947628035173624195.post-2787672046551515356</id><published>2009-04-22T09:34:00.000-07:00</published><updated>2009-04-29T20:15:36.247-07:00</updated><title type='text'>Los miedos nocturnos de Manuel.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_PD1YVIFaVhQ/Se9HaInlbEI/AAAAAAAAAAw/K6UETu69eoY/s1600-h/TERROR.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 297px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_PD1YVIFaVhQ/Se9HaInlbEI/AAAAAAAAAAw/K6UETu69eoY/s320/TERROR.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327555398518271042" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 9"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 9"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:/DOCUME%7E1/ADMINI%7E1/CONFIG%7E1/Temp/msoclip1/03/clip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:donotoptimizeforbrowser/&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;El terror es consecuencia de nuestra propia soledad...&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;_I_&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El velo nocturno se desplegó sobre aquel lugar, en la casa de Manuel la oscuridad predomina a todas horas. La luz de luna que se centra orgullosa en los fríos cielos de Abril, se proyectaba hacia su ventana, siendo en gran parte detenida por las barreras penumbrosas de las cortinas de seda puestas tras ella, pocos son los menudos rayos de luz que logran pasar para combatir inútilmente a la negrura imperante en la habitación donde Manuel hace mucho que combate por conciliar el sueño, para así por fin dejar, aunque sea por unas pocas horas a sus tormentos de lado, conseguir por un momento el escape de su vida desolada y solitaria, llena de angustias y miserias que solo Él conoce ciertamente. La vida de un hombre puede ser triste y desdichada, mas solo este lo sabe en el fondo de su alma.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;A lo lejos la lluvia se deja ver en la lejanía,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;bancos de nubes negras cubren las alturas, los sollozos de los miserables no tardan en venir, muy bajos entre los escondrijos de la lúgubre ciudad nocturna. Pon atención y lograrás discernir&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los lamentos de las viudas, la maldad del impío que aprovecha la negrura para cometer sus fechorías, adéntrate en las profundidades de la escoria humana y descubre la trama que se teje en la miseria, únete con aquellos que miran al cielo tormentoso con desolación y angustia...&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El agua comenzó a caer sobre el tejado de la casa de Manuel, en su interior la penumbra aun dominante le agobiaba mostrándole aquellos demonios ocultos en su alma, la noche en todo su esplendor siniestro se había posado sobre Él, carcomiéndole el alma y aflorado sus miedos infantiles. Contorsionadas figuras espeluznantes escondidas entre los rincones de aquella habitación, viscerales, carentes de toda belleza, avanzan hacia el lecho del desdichado Manuel, dejando caer sobre Él un halo de desesperación, de miedo inocente a las tinieblas. Las sombras acosadoras de formas macabras se meneaban entre los escondrijos de la estancia , un armario, un rayo de luz de luna en la noche creciente, la siniestra oscuridad comprimida&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que se aloja debajo del lecho, las garras saliendo desde aquellos lugares, el corazón alocado que no consigue descanso ante las visiones que lo diezman. De pronto un estruendo, un potente ruido proveniente del primer piso de la casa, algo se mueve en la noche creciente, algo ha provocado ese escándalo hay abajo, algo quiere que Él vaya a su encuentro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Abrió la puerta lentamente, dudando, poniendo su coraje al filo de su corazón, solo para percatarse que la habitación que abandonaba por instantes era su refugio ante la maldad alojada al exterior de ella, en los pasillos de aquella gran casa que solo acogía a un desdichado hombre solitario. Avanzó a tientas por el corredor oscuro, sintiendo que algo se le acercaba desde atrás, persiguiéndolo lentamente, a unos pasos de el, escabulléndose a cada momento en el que Manuel armaba de valor y encaraba tras el la mirada, solo para ver el producto de la noche, solo para afrentar a las sombras. Sus pasos en la lobreguez los dirigieron a tientas hasta las escaleras que conducían al primer piso, sintió la baranda y sus manos, como si de un salvador se tratase, se aferraron a ella. Comenzó el descenso paulatino hacia el infierno nebuloso que el llamaba primer piso. Aquel descenso proponía&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a Manuel una nueva visión de terror, algo que sin duda nunca podría ver en su habitación, aquellas figurillas horrendas del segundo piso no se comparaban en nada con la desolación absoluta que sintió en la opacidad en aumento que existía en cada peldaño de la escalera, mucho menos con el perseguidor que le buscaba en el pasillo, Manuel no lograba entender como esa habitación tan tenebrosa podría de algún modo servirle de protección ante la horrible realidad nocturna del resto de su casa, realidad que no era mas que el reflejo de su alma abandonada y solitaria, el terror es solo consecuencia de nuestra propia soledad, el miedo nos recuerda que aunque sea terrible nuestro refugio, siempre habrá un pasillo, una escalera, un primer piso...&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Manuel llegó a la primera planta de la casa, la luz era un poco mas abundante en el salón, la noche peleaba con menos ímpetu en este lugar desolado, sin embargo aquello estaba hay, Manuel lo sentía, detectaba su presencia detrás del amoblado, de los sillones antiguos, en medio del salón, supo en aquel momento que nunca hubo razones para descender al hábitat de tal criatura, ¿que podría ganar el enfrentado al ocupante siniestro de la primera plata?, ¿podría Manuel sobrepasar sus miedos al descender a este paraje desolado?. Por primera vez Él se dio cuenta de la verdad de sus temores, no importaba si la luna era mas fuerte allí abajo, no importaba si el sol iluminaba esa estancia desamparada, aquello siempre estaría hay, justo en medio del primer piso, frente a el, mirándole como a una presa paralizada ante la fiera, con sus garras y colmillos afilados, con su boca llena de muerte y podredumbre, con sus ojos aterradores y fijos ante su cobardía, con su presencia omnipotente y orgullosa justo en el centro del infierno nebuloso que el llamaba primer piso...otro estruendo, otro ruido feroz, la criatura se movió provocando el terror mas absoluto en Manuel, su presencia estaba mas cerca que nunca, rozando su pálida piel llena de escalofríos y tensión, Manuel solo logró correr, correr despavorido hacia una lámpara, por dios al fin una lámpara, la desesperación traicionera no le dejaba encontrar el interruptor, sin embargo y después de un momento lo halló, la luz iluminó como nunca todo el lugar, ya no era el infierno nebuloso de hace un instante y aquello ya no estaba hay, la luz rebeló el lugar por entero, solo una habitación grande llena de muebles y libros que no cabían en el estudio, su corazón encontró la calma que tanto buscaba y por fin sintió aquella sensación exótica que otros llaman valor, por un minuto vio que allí no había nada a que temer . La luz se apagó y ÉL emprendió su rumbo seguro a la habitación, inconsciente de lo que ocurría a sus espaldas, olvidó los motivos por los cuales bajó, olvidó el infierno nebuloso que ya no parecía afectarle, olvidó la desolación que sintió en las escaleras, olvidó al perseguidor del pasillo que lleva hasta su habitación y olvidó también a esas indefensas figuras que lo acosaban en el lecho.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Manuel al fin abrió la puerta de regreso a su alcoba, se dirigió al ventanal y corrió las cortinas dejando que la luz de la luna bañara por completo el lugar, probándole algo similar al golpe de luz allá abajo, eso que llaman valor y que el sintió con fuerza suficiente como para decirse a si mismo en medio de la noche creciente que mostraba todo su esplendor ante el. “Manuel, todo acabó, no hay nada abajo, ni aquí, ni en los pasillos, solo resta dormir”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Manuel se acostó y durmió dichoso por primera vez en mucho tiempo, sin embargo sé que mañana será tan vulnerable como hoy lo fue, mañana otro estruendo lo despertará y el sabrá que no hay coincidencias a mitad de la noche creciente, llena de terrores y sombras, de perseguidores y soledad, llena de esos horribles escalofríos y visiones que sentirá cuando baje aquí, a lo que el llama primer piso, a este infierno nebuloso del cual yo soy señor absoluto, aquí le esperaré para irrumpir en su corazón errante. La próxima noche esa lámpara no se encenderá y Él comprenderá que en este páramo desolado no ha cambiado nada en absoluto.......&lt;span style=""&gt;                  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5947628035173624195-2787672046551515356?l=vermismysteriis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vermismysteriis.blogspot.com/feeds/2787672046551515356/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vermismysteriis.blogspot.com/2009/04/los-miedos-nocturnos-de-manuel.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5947628035173624195/posts/default/2787672046551515356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5947628035173624195/posts/default/2787672046551515356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vermismysteriis.blogspot.com/2009/04/los-miedos-nocturnos-de-manuel.html' title='Los miedos nocturnos de Manuel.'/><author><name>_I_</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00219749103650846297</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_PD1YVIFaVhQ/SeZnV6l7azI/AAAAAAAAAAM/HSSxrSpagxY/S220/babel.jpeg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_PD1YVIFaVhQ/Se9HaInlbEI/AAAAAAAAAAw/K6UETu69eoY/s72-c/TERROR.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
